Me miras,
Por el rabillo del ojo,
Y mis manos,
Comienzan un coqueteo entre tus dedos
Y los míos.
Te miro,
Descaradamente,
Porque descaradamente soy tuyo,
Y con descaro,
Te amo.
Te miro,
Y con abrumadora sencillez
Me quitas la mirada de encima confiada,
Porque confías en que te miro,
Como te miré por primera vez.
Y me atrapas,
Dejándote atrapar me encierras en ti,
Pierdo y gano,
Pierdo mi libertad y,
Gano ser tu esclavo.
Me besas,
Mi corazón se detiene,
Pero la sangre hierve,
Te beso,
Y el proceso se desencadena en ti.
Tu piel,
Recorrida por mis palmas,
De palmo a palmo,
Despellejando el sentimiento,
Más puro y más oscuro.
Nos vemos en nuestros ojos,
Extraños y alegres,
Consumidos por el fulgor,
Extasiados,
Por tu amor,
mi amor.
"Extraño esos momentos de lúcida locura donde me besaba de la nada.
Donde solamente ella cogía mi mejilla y me daba un beso"